sábado, 21 de noviembre de 2015

Cerebro adicto

Después de leer un artículo científico llamado “Cerebro adicto” de  Verónica Guerrero Mothulet, que sienta las bases de la adicción no como un acto de comportamiento moral si no como una enfermedad que puede ser tratada. La primera pregunta que me vino a la mente es ¿cualquier acto, comportamiento o patrón de conducta que el ser humano busque de forma compulsiva puede ser una adicción?

Tomando en cuenta el artículo la adicción es una enfermedad crónica caracterizada por la búsqueda y el uso compulsivo de una sustancia a pesar de los daños, ¿pero es solo para las sustancias esta definición? La RAE dice que la adicción es una dependencia de sustancias o actividades nocivas para la salud o el equilibrio psíquico o una afición extrema a alguien o algo.

En estas dos definiciones podemos ver dos posturas políticas distintas ; “el cerebro adicto” nos habla de investigaciones que defiende la adicción como enfermedad a partir de una prueba cerebral (encefalograma) en donde se percatan que la actividad del cerebro cambia con el uso de las drogas o sustancias; este experimento realizado en 1930 por la Doctora María Elena Medina Mora  Directora del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramon de la Fuente Nuñes” ,mientras que La Real Academia de La Lengua Española tiene una definición que abarca criterios explorados y avances científicos más actuales.

Este artículo relexiona sobre las características de la adicción desde una postura personal basándonos en el texto “El cerebro adicto”, por ejemplo:

Las drogas modifican la química y la estructura del funcionamiento del cerebro interfiriendo en la actividad de los neurotransmisores, en específico afecta a la dopamina que es el neurotransmisor encargado de generar el placer, así el cerebro “pierde la capacidad de sentir placer por las recompensas naturales pues se acostumbra rápidamente a las masivas".

Con el uso excesivo de drogas el cerebro se adapta, el sistema límbico reconoce este comportamiento y pronto lo reconoce como una conducta necesaria para la vida para luego convertirse en una enfermedad crónica o adicción. La falta de droga o síndrome de abstinencia se genera cada vez con mayor frecuencia cuando el cuerpo se hace tolerante a las dosis acostumbradas y se tiene que consumir en mayor cantidad generando cambios de comportamiento como ansiedad irritabilidad, nauseas, insomnio, sudoración, psicosis, etc.

Sin embargo al reconocer que el cerebro genera de manera natural estas sustancias del placer existe la posibilidad que ciertos patrones de comportamiento también hagan que nuestros neurotransmisores generen más dopamina que la normal y por tanto de la misma manera que las sustancias el comportamiento recurrente genere una adicción y cambios de comportamiento. El síndrome de abstinencia en el comportamiento de la misma manera que la falta de droga generaría o genera ansiedad, irritabilidad, angustia, insomnio, etc.

Medina Mora menciona que un factor grande de riesgo es usar droga en la adolescencia para ella indica que “toda la parte del cerebro que es responsable del juicio, raciocinio y control de la conducta se desarrolla hasta los 20 años” por tanto antes de eso y en nuestra adolescencia nuestra toma de decisiones de da a partir de nuestro sistema emocional.

¿Sería muy descabellado pensar que en esa edad también se pueda desarrollar una adicción a la pareja?

Poniéndolo solo como ejemplo si regresamos un poco en el tiempo y pensamos en la relación más apasionada de nuestras vidas tal vez nos encontremos en este rango de adolescencia, situémonos en los factores de dependencia de esta relación, en las circunstancias que alimentaban la pasión; existirían personas que no se identifiquen con el ejemplo, pero hablar de pasión es hablar de emociones exacerbadas que pueden salir de control  y que generan dependencia, cambios de ánimo, ansias, angustias y por tanto una “adicción a la pareja”. Si tomos en cuenta este ejemplo ¿no sería esto una posible prueba de que el uso excesivo de cualquier cosa, o comportamiento  genera adicción? Otro ejemplo claro que se da en el texto es el comer en exceso que de la misma manera el proceso que lleva este comportamiento o acto desemboca en una compulsión.

Me queda claro que tanto en las adicciones a sustancias como en las adicciones de comportamiento existen factores que llaman “ambientales”, yo por otra parte los llamaría “circunstanciales”, tales factores generan un ambiente más propicio para que una persona se vuelva adicta.  Blare dice que estadísticamente una dicción está dada 40% por factores ambientales y 60% por genética; cabe aclarar que todos contamos con este porcentaje pero existen factores que pueden hacer más propensas a ciertas personas de ser adictas, por ejemplo personas con familia alcohólica, esquizofrénicos, personas hiperactivas, bipolaridad y con trastornos mentales.

Otras de las características es que las adicciones generan problemas particulares como la falta de memoria a corto plazo, con el aprendizaje con el control emocional, la toma de decisiones, hasta problemas generales como infligir daño a otras personas y tener ataques de ira y violencia.

La adicciones circunstanciales o de conducta creo que también afectan estos circuitos de voluntad; aclaro que no estoy dejando de lado el hecho de que sí existen las adicciones a las sustancias pero detrás de toda adicción siempre existe un detonante emocional ya sea el sentimiento de soledad, la insatisfacción (sexual, física, emocional) que genera un comportamiento de abuso o excesivo hacia alguna droga o hacia algún “acto” en sí que no puede al final llenar ese vacío.

Si pensamos detenidamente este texto - “El Cerebro adicto”- tiene la idea de aclarar que la adicción a sustancias es una enfermedad, nos da los factores y como poder evitarlo y al final nos dice que es curable o tratable; por tanto se basa en un experimento que se realizó en 1930 pero la definición que yo busque de la RAE es una definición actual generalizada y aprobada y los avances de estudios científicos por tanto son actuales y más completos hablando no solo de las sustancias sino también de actividades nocivas para la salud.

Yo creo firmemente que todo te puede generar una adicción, que si existen cambios cerebrales y biológicos, también cambios del pisque y de los factores de deseo, creo que también hay factores de riesgo que provocan que sea más fácil caer en la adicción y estoy completamente de acuerdo que en general cualquier tipo de adicción es una enfermedad y que puede ser tratable por un médico, un psicólogo, un psiquiatra o cualquier especialista. Lo importante es tener conciencia de que se es adicto y querer cambiar los patrones que generaron esa adicción.
                  
REFLEXIÓN

¿Por qué elegí el tema?

Cuando leí el titulo supuse que hablaría a las adicciones en general porque el mencionar el “Cerebro adicto” para mí no solo hace alusión a los problemas biológicos del cerebro si no a los problemas del psique y me parecía interesante.

¿De dónde partí para empezar?


Partí de sacar ideas importantes del texto mientras lo leía, buscar una definición clara de lo que es la adicción y encontrar características destacadas del texto que pudieran probar la hipótesis de que todo puede ser una adicción. Digamos que el mismo texto me diera la razón.

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