Cerebro adicto
Después de leer un artículo
científico llamado “Cerebro adicto” de
Verónica Guerrero Mothulet, que sienta las bases de la adicción no como
un acto de comportamiento moral si no como una enfermedad que puede ser tratada.
La primera pregunta que me vino a la mente es ¿cualquier acto, comportamiento o
patrón de conducta que el ser humano busque de forma compulsiva puede ser una
adicción?
Tomando en cuenta el artículo la
adicción es una enfermedad crónica caracterizada por la búsqueda y el uso
compulsivo de una sustancia a pesar de los daños, ¿pero es solo para las
sustancias esta definición? La RAE dice que la adicción es una dependencia de
sustancias o actividades nocivas para la salud o el equilibrio psíquico o una
afición extrema a alguien o algo.
En estas dos definiciones podemos
ver dos posturas políticas distintas ; “el cerebro adicto” nos habla de
investigaciones que defiende la adicción como enfermedad a partir de una prueba
cerebral (encefalograma) en donde se percatan que la actividad del cerebro
cambia con el uso de las drogas o sustancias; este experimento realizado en
1930 por la Doctora María Elena Medina Mora
Directora del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramon de la Fuente
Nuñes” ,mientras que La Real Academia de La Lengua Española tiene una
definición que abarca criterios explorados y avances científicos más actuales.
Este artículo relexiona sobre las
características de la adicción desde una postura personal basándonos en el
texto “El cerebro adicto”, por ejemplo:
Las drogas modifican la química y
la estructura del funcionamiento del cerebro interfiriendo en la actividad de
los neurotransmisores, en específico afecta a la dopamina que es el neurotransmisor
encargado de generar el placer, así el cerebro “pierde la capacidad de sentir
placer por las recompensas naturales pues se acostumbra rápidamente a las
masivas".
Con el uso excesivo de drogas el
cerebro se adapta, el sistema límbico reconoce este comportamiento y pronto lo
reconoce como una conducta necesaria para la vida para luego convertirse en una
enfermedad crónica o adicción. La falta de droga o síndrome de abstinencia se
genera cada vez con mayor frecuencia cuando el cuerpo se hace tolerante a las dosis
acostumbradas y se tiene que consumir en mayor cantidad generando cambios de
comportamiento como ansiedad irritabilidad, nauseas, insomnio, sudoración,
psicosis, etc.
Sin embargo al reconocer que el
cerebro genera de manera natural estas sustancias del placer existe la
posibilidad que ciertos patrones de comportamiento también hagan que nuestros neurotransmisores
generen más dopamina que la normal y por tanto de la misma manera que las
sustancias el comportamiento recurrente genere una adicción y cambios de
comportamiento. El síndrome de abstinencia en el comportamiento de la misma
manera que la falta de droga generaría o genera ansiedad, irritabilidad,
angustia, insomnio, etc.
Medina Mora menciona que un factor
grande de riesgo es usar droga en la adolescencia para ella indica que “toda la
parte del cerebro que es responsable del juicio, raciocinio y control de la
conducta se desarrolla hasta los 20 años” por tanto antes de eso y en nuestra adolescencia
nuestra toma de decisiones de da a partir de nuestro sistema emocional.
¿Sería muy descabellado pensar
que en esa edad también se pueda desarrollar una adicción a la pareja?
Poniéndolo solo como ejemplo si
regresamos un poco en el tiempo y pensamos en la relación más apasionada de nuestras vidas tal vez nos
encontremos en este rango de adolescencia, situémonos en los factores de
dependencia de esta relación, en las circunstancias que alimentaban la pasión; existirían
personas que no se identifiquen con el ejemplo, pero hablar de pasión es hablar
de emociones exacerbadas que pueden salir de control y que generan dependencia, cambios de ánimo,
ansias, angustias y por tanto una “adicción a la pareja”. Si tomos en cuenta
este ejemplo ¿no sería esto una posible prueba de que el uso excesivo de
cualquier cosa, o comportamiento genera adicción?
Otro ejemplo claro que se da en el texto es el comer en exceso que de la misma
manera el proceso que lleva este comportamiento o acto desemboca en una compulsión.
Me queda claro que tanto en las
adicciones a sustancias como en las adicciones de comportamiento existen
factores que llaman “ambientales”, yo por otra parte los llamaría “circunstanciales”,
tales factores generan un ambiente más propicio para que una persona se vuelva
adicta. Blare dice que estadísticamente una
dicción está dada 40% por factores ambientales y 60% por genética; cabe aclarar
que todos contamos con este porcentaje pero existen factores que pueden hacer más
propensas a ciertas personas de ser adictas, por ejemplo personas con familia alcohólica,
esquizofrénicos, personas hiperactivas, bipolaridad y con trastornos mentales.
Otras de las características es
que las adicciones generan problemas particulares como la falta de memoria a
corto plazo, con el aprendizaje con el control emocional, la toma de decisiones,
hasta problemas generales como infligir daño a otras personas y tener ataques
de ira y violencia.
La adicciones circunstanciales o
de conducta creo que también afectan estos circuitos de voluntad; aclaro que no
estoy dejando de lado el hecho de que sí existen las adicciones a las sustancias
pero detrás de toda adicción siempre existe un detonante emocional ya sea el sentimiento
de soledad, la insatisfacción (sexual, física, emocional) que genera un comportamiento
de abuso o excesivo hacia alguna droga o hacia algún “acto” en sí que no puede
al final llenar ese vacío.
Si pensamos detenidamente este
texto - “El Cerebro adicto”- tiene la idea de aclarar que la adicción a sustancias
es una enfermedad, nos da los factores y como poder evitarlo y al final nos
dice que es curable o tratable; por tanto se basa en un experimento que se realizó
en 1930 pero la definición que yo busque de la RAE es una definición actual generalizada
y aprobada y los avances de estudios científicos por tanto son actuales y más
completos hablando no solo de las sustancias sino también de actividades nocivas
para la salud.
Yo creo firmemente que todo te
puede generar una adicción, que si existen cambios cerebrales y biológicos, también
cambios del pisque y de los factores de deseo, creo que también hay factores de
riesgo que provocan que sea más fácil caer en la adicción y estoy completamente
de acuerdo que en general cualquier tipo de adicción es una enfermedad y que
puede ser tratable por un médico, un psicólogo, un psiquiatra o cualquier especialista.
Lo importante es tener conciencia de que se es adicto y querer cambiar los
patrones que generaron esa adicción.
REFLEXIÓN
¿Por qué elegí el tema?
Cuando leí el titulo supuse que hablaría
a las adicciones en general porque el mencionar el “Cerebro adicto” para mí no
solo hace alusión a los problemas biológicos del cerebro si no a los problemas
del psique y me parecía interesante.
¿De dónde partí para empezar?
Partí de sacar ideas importantes
del texto mientras lo leía, buscar una definición clara de lo que es la adicción
y encontrar características destacadas del texto que pudieran probar la hipótesis
de que todo puede ser una adicción. Digamos que el mismo texto me diera la razón.
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